Los cuatro modelos básicos de comercio online

Ya tienes claro que quieres crear un negocio online… pues para un momento y piensa qué estrategia te viene mejor para triunfar en Internet. Quizás hayas leído que con montar un ecommerce y empezar a subir productos para vender ya tienes tu negocio en marcha. Pues sí, pero puede que vayas en la dirección equivocada, ten en cuenta que hay otras opciones además de esa.

Aqui os dejo los cuatro modelos básicos de negocios online para que podáis compararlos y decidir cuál se adaptaría mejor a vuestra idea de negocio. Si creeis que hay más… a los comentarios.

Tu propia tienda online (WordPress + Woocommerce)

Se trata de crear una página web en la que comercializar los productos que tienes en stock. Para ello no hay más que tener un dominio y un alojamiento e instalar WordPress con el plugin de Woocommerce. Luego solo te queda subir los productos con sus imágenes y descripciones, asignarles un precio, unos costes de envío y configurar alguna pasarela de pago.

Fácil, ¿no? Pues cuando la tienda esté lista es cuando empieza lo realmente difícil: conseguir que alguien realice una compra. Empezando por conseguir que tus potenciales clientes lleguen a tu sitio web, y terminando por ser capaz de generarles la suficiente confianza como para que realicen una compra. Siento decírtelo, pero la venta online es muy difícil.

En mi opinión, para aumentar las posibilidades de éxito de este modelo de negocio, o bien debes tener productos exclusivos que solo tú vendes (y por tanto, si alguien lo busca es fácil que te encuentre), o bien debes tener una marca consolidada capaz de atraer gente y generar confianza (por ejemplo, ser El Corte Inglés).

Una tienda online genérica (dropshipping)

Se trata de crear una página web en la que publicar los productos que otra empresa tiene en stock, es decir, como ser una tienda multimarca. Para ello hay que tener un dominio y un alojamiento e instalar WordPress con el plugin de Woocommerce y el plugin concreto del distribuidor con el que vayas a trabajar. Luego solo te queda sincronizar los productos con sus datos y características (de forma que se actualice constantemente), y configurar alguna pasarela de pago.

Este modelo tiene dos grandes inconvenientes:

  • Uno. Montar una web con dropshipping suele ser algo más complejo y necesitarás de algún experto que te ayude a configurarlo todo.
  • Y dos. La competencia es muy alta, cualquier producto que subas ya estará en al menos un centenar de tiendas online con mejor reputación y SEO que tu nuevo sitio web. Así que tendrás que tener una estrategia clara y diferenciada si quieres hacerte un hueco.

Para emprender de este modo, debes tener un nicho muy bien identificado y una mánera novedosa de llegar a él. Aquí la imaginación y la estrategia a la hora de vender es fundamental. Y cuidado con entrar en la guerra de precios, es una estrategia que no suele funcionar y que además destruye el sector.

Una tienda común (a través de marketplace)

Se trata de vender tus productos en una página web con mucho trafico (es decir, con mucho cliente potencial), y en la que hay miles de productos más con los que competir. Es decir, en vez de tratar de competir con otras páginas web para atraer usuarios, compites con tus productos en una gran plataforma… vease Amazon, Etsy, etc. Para ello hay que firmar un acuerdo con dichas plataformas (asumiendo sus condiciones), y subir tus productos.

He de admitir que es el caso en el que menos experiencia tengo. Pero pienso que esta opción tiene una gran ventaja sobre las demás, y es que no vas a tener apenas que pelearte con nada muy técnico (que además te quitaba tiempo). Subes los productos y si se vende ya te llegará tu parte. De hecho, esta opción la suelo recomendar a quienes tienen perfiles sociales muy trabajados y son capaces de derivar tráfico a sus productos.

Una web de afiliados (comisionista)

Se trata de promocionar productos en tu página web enlazándolos con la tienda online en la que estés afiliado, y si hay compra te llevas comisión. Es decir, ni creas, ni produces, ni vendes nada… solo recomiendas. Uno de los casos de éxito que conozco es de una persona que consiguió posicionar su blog sobre el Camino de Santiago y tener muchísimo tráfico… solo en recomendar los calcetines que «usaba» ya ganaba para vivir (dicen).

El sector de las web de nichos verticales de afiliación es complejo y necesita de muchos conocimientos (los programas cambian y hay que ser capaz de modificar enlaces, etc). No lo recomiendo a no ser que seas un friki de la informática y se te de bien el marketing y el análisis de mercado. En este caso no doy recomendación y me remito a los cientos de gurús que se anuncian en youtube en plan «trabajo dos horas al día y vivo en un chalet en la playa».

Conclusión

Bueno, pues eso. Que hay muchas formas de vender en Internet y que pienses bien cuál es la mejor para la idea de negocio que tienes… y recuerda, adáptate tú a Internet porque Internet no se va a adaptar a tu negocio.

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